Tendencias que van del “secreto para rendir más” al “truco definitivo” para mejorar el desempeño sexual, el Urólogo Hector Corredor analiza cinco “trucos” virales que circulan en redes sociales ¿cuáles son?
Alteraciones del sueño, cambios en el estado de ánimo, pérdida de masa muscular o fuerza, son algunas de las señales que pueden indicar niveles bajos de testosterona, el médico le recomienda qué hacer.
Cada vez más hombres buscan consejos rápidos para mejorar su energía, rendimiento o vida sexual, y las redes están llenas de soluciones fáciles. Sin embargo, no todo lo que se dice sobre la testosterona es cierto. Hablamos con el urólogo, Héctor Corredor de Boston Medical sobre los mitos más virales y explica, qué sí está comprobado por la ciencia.
1. ¿Sirve realmente la abstinencia para “guardar testosterona”?
Algunos estudios han observado que, tras un breve período de abstinencia —de alrededor de siete días— puede registrarse un ligero aumento temporal de testosterona. Sin embargo, este pico no se mantiene en el tiempo ni se traduce en mejoras reales del rendimiento físico o sexual. Después de ese lapso, los niveles hormonales regresan a su rango habitual, por lo que la llamada “retención de testosterona” es, en realidad, más un mito popular que un efecto fisiológico sostenido.
2. ¿El ejercicio intenso realmente dispara la testosterona?
Cualquier actividad física mejora la fuerza y la salud general. Sin embargo, levantar peso y practicar ejercicios de resistencia tiene un beneficio adicional: provoca picos de testosterona más altos que otras rutinas. Eso sí, cuando te excedes —entrenas con demasiada intensidad y poco descanso— ocurre lo contrario y tus niveles hormonales pueden descender. El cardio moderado también suma; aunque no eleva tanto la testosterona, no la afecta de forma negativa a largo plazo. La clave no es matarte en el gimnasio, sino combinar fuerza y cardio con equilibrio. Tu cuerpo no necesita extremos, solo constancia.
3. ¿Los suplementos que recomiendan los influencers funcionan de verdad?
El Tribulus tiene una reputación digital que la ciencia no termina de respaldar. La mayoría de estudios no demuestra un aumento real de testosterona en hombres sanos. Con el ácido D-aspártico pasa algo parecido: no hay evidencia que lo vincule de forma concluyente con un incremento notable de testosterona en personas sin deficiencias hormonales. En resumen, ninguno de estos suplementos ha probado ser eficaz como potenciador hormonal en hombres sanos, por más que las redes insistan en venderlo así.
4. ¿La luz del celular puede bajar tus hormonas?
No hay una relación directa, pero no es un hábito recomendable. Cuando pasas demasiado tiempo frente a una pantalla antes de dormir, tu reloj interno puede desajustarse. Te explico por qué: la luz azul que emiten tus dispositivos puede alterar tus ritmos circadianos y provocarte insomnio o dificultad para conciliar el sueño. ¿Y qué tiene que ver esto con tus hormonas? La mayor parte de la testosterona se produce durante la noche y en las primeras horas de la mañana, así que dormir mal puede afectar sus niveles. En resumen: una buena noche de descanso es una gran aliada para mantener el equilibrio hormonal. Por eso, vale la pena darle un respiro al celular antes de irte a la cama.
5. ¿Broncear tus genitales sube la testosterona?
Broncear tus partes íntimas no va a aumentar tu testosterona. Lo que sí aumenta son los riesgos: quemaduras, daño cutáneo e incluso cáncer de piel. Y si la exposición eleva la temperatura del escroto, también puede afectar la producción de esperma. No es una práctica recomendable ni necesaria. El sol ayuda a producir vitamina D, buena para la salud general, pero esta se obtiene de forma segura con exposición moderada en zonas más amplias del cuerpo. No hace falta apuntar luz hacia los genitales para estar sano.
¿Cuándo es necesario consultar a un médico?
Antes de iniciar suplementos o terapias hormonales, el médico recomienda una valoración completa que incluya historia clínica, exámenes físicos y pruebas hormonales. Además, estar atentos a algunas señales que pueden indicar niveles bajos de testosterona incluyen:
- Alteraciones del sueño
- Cambios en el estado de ánimo
- Pérdida de masa muscular o fuerza
- Aumento de grasa abdominal
- Disfunción eréctil o bajo deseo sexual
- Fatiga persistente
El especialista insiste en que automedicarse puede alterar el equilibrio natural del cuerpo, y no es recomendable iniciar tratamientos sin conocer los niveles reales de testosterona.


