A propósito del Día Mundial de la ópera, el gremio lírico celebra los éxitos de los solistas operísticos en Colombia, mientras hace un llamado por lograr mejores condiciones y más opciones laborales en el mercado nacional.
En la actualidad, existen en Colombia aproximadamente 150 solistas operísticos formados en el país. A nivel Gubernamental, iniciativas como el Coro Nacional de Colombia, creado en julio de 2023 bajo el liderazgo del Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes, nace con la misión de dignificar el trabajo de los cantantes líricos colombianos mediante la creación de puestos de empleo profesionales y estables respaldados por el Estado, permiten tener algunas opciones laborales.
Los cantantes de ópera cuentan con un mercado muy limitado, con pocas producciones de gran formato y oportunidades laborales que no siempre tienen continuidad, lo que ha llevado a muchos cantantes a organizar sus propios conciertos, crear agrupaciones y desarrollar proyectos independientes. Por esto, muchos cantantes líricos combinan su actividad artística con la docencia, la música de cámara, el trabajo coral y la gestión de proyectos independientes
Lo anterior, hace bastante difícil sostener una carrera profesional exclusivamente como solista de ópera. Actualmente, hay instituciones que realizan producciones importantes, pero no cuentan con una programación operística suficientemente amplia y permanente para garantizar continuidad laboral.
Actualmente, existe una distancia considerable entre la cantidad de cantantes que se forman en el país y la capacidad del mercado nacional para ofrecerles trabajo.
De acuerdo con el Maestro Juan David Rojas, Director de la cátedra de Canto de la Fundación Universitaria Juan N Corpas: “En la Corpas estamos trabajando en la formación de cantantes que puedan responder también a las exigencias del mercado internacional. En este sentido, considero fundamental desarrollar voces con suficiente proyección acústica, resistencia, flexibilidad y madurez artística para abordar los diferentes repertorios operísticos.
No se trata simplemente de tener voces más grandes, sino de desarrollar una técnica vocal eficiente que permita al cantante desempeñarse profesionalmente en distintos escenarios. También es necesario fortalecer la preparación escénica, el conocimiento de idiomas y la capacidad de adaptación a diferentes contextos musicales y culturales”.
Tecnología en la ópera: ¿Reemplaza o complementa a los cantantes líricos?
La tecnología está transformando tanto la producción como la enseñanza de la ópera. Los recursos audiovisuales, las proyecciones digitales y las nuevas posibilidades escenográficas permiten desarrollar montajes con propuestas visuales que antes exigían infraestructuras mucho más complejas.
Por otra parte, el streaming ha permitido que nuestros estudiantes puedan acceder a producciones de los principales teatros internacionales, observar diferentes interpretaciones de una misma obra y conocer nuevas propuestas de dirección escénica. Igualmente, las grabaciones de audio y video constituyen herramientas importantes para analizar el propio desempeño vocal y escénico.
“Sin embargo, considero que la tecnología debe entenderse como una herramienta complementaria. La experiencia presencial, la escucha crítica y el trabajo directo entre maestro y estudiante siguen siendo fundamentales en la formación del cantante”, puntualizó el Maestro Juan David Rojas, Director de la cátedra de Canto de la Fundación Universitaria Juan N Corpas
Ópera al alcance de todos
La ópera ha estado históricamente asociada con determinadas condiciones económicas y culturales que han limitado su acceso a diferentes sectores de la población. Sin embargo, la ópera aborda problemas profundamente humanos: el amor, el poder, los conflictos sociales, la muerte, el deseo o la pérdida. Son asuntos que continúan siendo cercanos a las nuevas generaciones.
Por eso, es importante desarrollar experiencias pedagógicas que acerquen este repertorio a colegios, universidades y espacios comunitarios, mediante conciertos didácticos, montajes de pequeño formato y actividades de mediación cultural. No es necesario simplificar la ópera para hacerla accesible, más bien, transformar las condiciones que permiten a las personas encontrarse con ella, comprenderla y disfrutarla.
Existen iniciativas importantes, particularmente en Bogotá, con producciones del Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo, del Teatro Colón y los proyectos vinculados con Ópera al Parque.
Cantantes líricos Colombianos: Más estabilidad contractual y mejores honorarios.
Los honorarios de un cantante de ópera, dependen del tipo de producción, la institución contratante, el papel interpretado, la trayectoria profesional y la duración de los ensayos y las funciones. Adicionalmente, existe la percepción que los cantantes nacionales pueden encontrarse en condiciones de negociación menos favorables que algunos solistas extranjeros contratados para las mismas producciones.
En algunos mercados internacionales existen convenios profesionales que establecen remuneraciones mínimas y condiciones específicas de contratación. En Colombia se hace necesario avanzar hacia mecanismos semejantes de transparencia, valoración del trabajo artístico y garantizar que el talento nacional reciba condiciones profesionales y económicas acordes con su preparación y experiencia.
En nuestro país hay oportunidades, aunque siguen siendo limitadas frente al número de cantantes profesionales que tiene el país. Por esto, la pluriactividad puede enriquecer la trayectoria artística, pero también evitar que se convierta en una justificación de las condiciones laborales precarias que enfrentan numerosos músicos.
Además, una producción operística puede ofrecer varios empleos corales, pero un número reducido de papeles solistas, cuya contratación suele durar únicamente el período correspondiente a los ensayos y funciones. Lo anterior, explica por qué muchos artistas están desarrollando sus propios proyectos y producciones de pequeño formato.
“Considero que existe una proyección artística significativa, pero también considero que debemos continuar trabajando para fortalecer las posibilidades profesionales de nuestros estudiantes dentro del propio país, ya que, el desafío no consiste únicamente en formar mejores cantantes. También debemos construir un ecosistema cultural capaz de ofrecer oportunidades laborales sostenidas y una mayor circulación del talento nacional. Desde mi experiencia como docente de canto de la Fundación Universitaria Juan N. Corpas, considero que hemos tenido resultados significativos en la proyección nacional e internacional de nuestros estudiantes y egresados.
Varios de ellos han conseguido becas para continuar sus estudios en el exterior y algunos han comenzado a desarrollar carreras profesionales internacionales.
Podemos mencionar al tenor José Vargas y al bajo Sergio Martínez Salazar, quienes han continuado su formación y desarrollado actividades artísticas fuera del país. Particularmente, Sergio ha logrado vincularse con importantes instituciones operísticas estadounidenses, entre ellas la Washington National Opera.
Catalina Schmedling Aconcha, soprano de nuestra cátedra de canto, quien ha participado en diferentes recitales y actividades académicas de la universidad, desarrollando un proceso de formación y proyección artística. Otro caso particularmente significativo es el de Karen Dayana García Sánchez, mezzosoprano formada en nuestra institución y ganadora del primer puesto del Premio Filarmónico de Canto de la Orquesta Filarmónica de Bogotá en 2024.
La Fundación Universitaria Juan N. Corpas recibió del Ministerio de Educación Nacional la renovación de la Acreditación en Alta Calidad de su Programa de Música por ocho años, mediante la Resolución 024424 del 4 de septiembre de 2026. Además, obtuvo la renovación de oficio del Registro Calificado, que respalda el cumplimiento de las condiciones de calidad exigidas para su oferta académica. Este reconocimiento destaca la trayectoria de la Escuela de Música en formación integral, investigación, creación artística, proyección social e internacionalización, y reafirma su compromiso con la formación de músicos que contribuyan al desarrollo cultural y social de Colombia.
Por último, el desafío no sólo consiste en formar cantantes capaces de desarrollar una carrera internacional, sino también, contribuir a que Colombia tenga las condiciones culturales necesarias para que esos mismos artistas puedan construir una vida profesional en su propio territorio,” concluyó el Maestro Juan David Rojas, Director de la cátedra de Canto de la Fundación Universitaria Juan N Corpas
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