La Asociación Colombiana de la Industria Gastronómica – ACODRES Bogotá Región se pronuncia frente a la decisión adoptada por el Consejo de Estado de suspender provisionalmente el decreto que fijó el incremento del salario mínimo vital para el año 2026.
Como organización respetuosa del Estado Social de Derecho, acatamos y respetamos las decisiones adoptadas por las Altas Cortes, reconociendo su competencia constitucional y la importancia de garantizar seguridad jurídica en el país.
Al mismo tiempo, como gremio que representa a uno de los sectores más intensivos en generación de empleo formal en la ciudad, reiteramos nuestro compromiso con el bienestar de los trabajadores, la dignificación del empleo y la mejora en la calidad de vida de quienes hacen parte de nuestra industria.
No obstante, advertimos que el incremento decretado —superior al 23%— genera un impacto acumulado en los costos laborales que puede superar el 35%, al incluir seguridad social, prestaciones, parafiscales y demás obligaciones derivadas. Este efecto se suma al incremento sostenido de materias primas, servicios públicos, arriendos e impuestos.
El sector gastronómico, compuesto en su mayoría por pequeñas y medianas empresas, enfrenta márgenes operativos cada vez más estrechos. Sin medidas de alivio tributario, incentivos a la formalización y esquemas de gradualidad, el aumento abrupto de los costos laborales puede:
• Reducir la capacidad de contratación formal.
• Afectar la sostenibilidad de pequeños negocios.
• Incentivar la informalidad laboral.
• Generar ajustes operativos que impactan el empleo.
ACODRÉS Bogotá Región hace un llamado respetuoso a fortalecer el diálogo técnico entre Gobierno, empleadores y trabajadores, con el fin de construir soluciones equilibradas que protejan el ingreso de los trabajadores sin poner en riesgo la sostenibilidad empresarial ni la generación de empleo formal.
Nuestro sector quiere seguir creciendo, generando oportunidades y formando equipos que sean ejemplo de desarrollo familiar y profesional. Para lograrlo, necesitamos estabilidad jurídica, gradualidad en las medidas económicas y políticas públicas que acompañen al empresariado formal.
Reiteramos nuestra disposición para participar activamente en las mesas técnicas que permitan construir consensos responsables para la ciudad y el país.


