El Ideam y expertos climáticos alertan sobre la posible llegada del fenómeno de El Niño en Colombia durante el segundo semestre de 2026. El evento podría reducir las lluvias y afectar varias regiones del país.
El fenómeno de El Niño en Colombia podría regresar durante el segundo semestre de 2026 y, según algunos análisis climáticos, incluso convertirse en uno de los eventos más intensos registrados en los últimos años.
Las alertas fueron emitidas por el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), el Ministerio de Ambiente y expertos internacionales, quienes detectaron señales de calentamiento en el océano Pacífico ecuatorial, una de las principales variables asociadas al desarrollo de este fenómeno climático.
De acuerdo con los modelos climáticos internacionales, existe una alta probabilidad de que las condiciones de El Niño comiencen a consolidarse entre junio y agosto de 2026, con posibilidad de extenderse hasta finales de año.
El Ideam explicó que, aunque todavía no se puede declarar oficialmente la presencia del fenómeno, ya existen suficientes señales para activar una alerta temprana y comenzar la preparación institucional en distintas regiones del país. Entre esas señales se encuentran el calentamiento sostenido del Pacífico ecuatorial, cambios en los vientos alisios y anomalías de temperatura en la región Niño-3.4.
Según las proyecciones actuales, las anomalías de temperatura en la región Niño-3.4 podrían ubicarse cerca de +1 °C hacia finales de 2026, lo que indicaría un desarrollo importante del fenómeno, aunque su intensidad definitiva todavía continúa bajo observación.
Entre abril y agosto de este año ya se prevé una ligera disminución de las lluvias frente a los promedios históricos, especialmente en las regiones Caribe, Andina y Pacífica. Si El Niño se consolida en el segundo semestre, esa reducción de precipitaciones podría intensificarse y generar impactos en sectores como agricultura, energía, abastecimiento de agua y salud pública.
Además, algunos expertos y modelos estacionales europeos advierten sobre la posibilidad de que el evento alcance características de un “Súper El Niño”, una categoría que suele asociarse con sequías más severas, temperaturas más altas y mayores afectaciones económicas y ambientales.
El antecedente más reciente de un fenómeno fuerte de El Niño en Colombia dejó impactos significativos en el abastecimiento hídrico, incendios forestales, pérdida de cultivos y aumentos en los precios de algunos alimentos. Por ello, el Gobierno y las autoridades ambientales insisten en que esta etapa temprana de monitoreo es clave para reducir riesgos y anticipar posibles emergencias.
Desde el Ideam señalaron que continuarán emitiendo boletines climáticos y alertas conforme avance el comportamiento del océano Pacífico y se actualicen los modelos de predicción. Las autoridades recomiendan a gobiernos locales, sectores productivos y comunidades mantenerse atentos a la información oficial para prepararse ante un eventual escenario de sequía y altas temperaturas en la segunda mitad del año.
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