Una trayectoria de casi tres décadas en la compañía llevó al ejecutivo, de 57 años, al cargo de CEO global.
Henrique Braun, brasileño criado en Río de Janeiro y con una carrera de casi 30 años en Coca-Cola, fue elegido para asumir el cargo de CEO global de la compañía el 31 de marzo de 2026. Actual vicepresidente ejecutivo y director de operaciones (COO), supervisa todas las unidades operativas de la empresa y sucederá a James Quincey, quien continuará como chairman ejecutivo.
Braun tiene 57 años, nació en California y posee doble ciudadanía. Es ingeniero agrónomo por la Universidade Federal Rural do Rio de Janeiro, tiene una maestría en ciencias por la Michigan State University y un MBA por la Georgia State University. Ingresó a Coca-Cola en 1996 como trainee en el área de ingeniería global, en Atlanta.
Desde entonces, recorrió distintos frentes dentro de la multinacional. Pasó por operaciones, marketing, innovación, cadena de suministro y áreas vinculadas a la gestión de embotelladores. En Europa, actuó en la dirección de bebidas no carbonatadas. En Brasil, ocupó la vicepresidencia de innovación y operaciones.
El avance en la jerarquía llegó con cargos de liderazgo regional. Entre 2013 y 2016, encabezó la operación de la empresa en Gran China y Corea. Posteriormente, presidió Coca-Cola Brasil entre 2016 y 2020 y lideró las operaciones de América Latina de 2020 a 2022. Más tarde, se convirtió en presidente de desarrollo internacional, función que abarcó siete de las nueve unidades operativas globales.
Su nombramiento como COO, a comienzos de 2025, consolidó su papel como responsable de los mercados mundiales de la marca. Según la compañía, su trayectoria en distintas geografías y su actuación en un período marcado por cambios en el consumo, presiones logísticas y mayor competencia contribuyeron a su elección.
Al ser anunciado como futuro CEO, Braun afirmó que pretende intensificar las iniciativas en curso y reforzar la alianza con los embotelladores en todo el mundo. “Me concentraré en dar continuidad al impulso que hemos construido con nuestro sistema”, señaló en un comunicado. También destacó que ve “enormes oportunidades en un mercado global en rápida transformación”.
James Quincey, quien lidera Coca-Cola desde 2017, permanecerá como chairman ejecutivo. Durante su gestión, el portafolio dio mayor espacio a bebidas sin azúcar, productos premium y categorías como lácteos, café, agua con gas y energéticos, un movimiento que debería continuar bajo el nuevo liderazgo.


