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disforia postcoital

¿Por qué algunos hombres sienten tristeza después del orgasmo? Conoce acerca de la disforia postcoital

Se trata de la disforia postcoital, el sexólogo de Boston Medical, Dr. Antonio José Sánchez Barbosa, explica cómo tras la liberación masiva de dopamina y oxitocina durante el acto sexual, los niveles descienden abruptamente provocando un vacío emocional que el sistema nervioso procesa como malestar.

Expertos de Boston Medical sugieren que el contacto tranquilo, la respiración sincronizada y la validación mutua tras el coito son esenciales para contrarrestar el aislamiento y enviar señales de seguridad al cerebro, mitigando el impacto de la vulnerabilidad emocional.

Muchos hombres encuentran que las relaciones sexuales traen placer, pero también un sentimiento de tristeza después del encuentro. Y, aunque sorprenda, esto es muy común. El Dr. Antonio José Sánchez Barbosa, sexólogo de Boston Medical, clínicas especializadas en salud sexual masculina, define este cuadro como «La aparición de emociones que se perciben como negativas después de una relación sexual satisfactoria. Un problema más común de lo que puede pensarse». Y no se trata de un problema de deseo ni de rendimiento. La causa está en el cerebro.

La disforia postcoital —esa sensación de tristeza y vacío que surge después del sexo— tiene una base fisiológica clara. Se debe a que, durante el acto sexual, el organismo libera sustancias como dopamina, oxitocina y endorfinas; después del orgasmo, sus niveles descienden y se experimenta una especie de «bajón». Ese contraste tan pronunciado es el que, en algunas personas, genera malestar tras la relación sexual.

A partir de ese desequilibrio químico, pueden aflorar vulnerabilidades emocionales que estaban latentes. El sistema pasa de un estado de alta activación, conexión e intensidad a otro de relajación, silencio fisiológico y pérdida de la tensión erótica. En personas con antecedentes de trastornos ansiosos o depresivos, esta transición puede provocar una sensación de vacío o desconexión. Y no solo ocurre en hombres.

Aunque la disforia postcoital puede afectar a cualquier persona, en consulta, el doctor Sánchez Barbosa matiza que hay un sesgo cultural: «El condicionamiento histórico ha llevado a muchos hombres a reprimir lo que sienten». Esta represión añade una capa extra de desconcierto. Además, como el fenómeno está ligado al orgasmo, puede aparecer también tras la masturbación, y en esos casos es frecuente que se mezcle con sentimientos de culpa y vergüenza.

El doctor Antonio José explica que el abordaje en pareja comienza con la responsabilidad afectiva: “Hay que hablar con ella para que entienda que no es algo personal ni voluntario, sino una tormenta del sistema nervioso que ambos pueden sortear juntos. En el servicio sexológico que ofrecemos en Boston Medical, les sugerimos que la herramienta clave es el aftercare: un espacio de contacto tranquilo tras el sexo, con tacto no erótico, respiración sincronizada y validación mutua”. De esta manera, se regula el bajón emocional de forma compartida y se da al cerebro la señal de seguridad que contrarresta el aislamiento.

Pero si la tristeza postcoital se vuelve un patrón frecuente, afecta la autoestima o daña la relación de pareja, conviene buscar ayuda profesional. “Nuestro reto como clínicas especializadas en salud sexual es fomentar la psicoeducación, explorar la narrativa del sexo y regular las expectativas de rendimiento”, concluye el sexólogo.

Para conocer más sobre salud emocional y tratamientos especializados en desempeño sexual, visite bostonmedical.com.co


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